05 de Noviembre, 2009, 8:00
Carlos Tristancho por David de Jorge E.
Archivado en: Crónicas Soitu.es, Placer express

O de Quercus, un país en continua metamorfosis, y de su singular “alcaide”.
País de Quercus no existe físicamente, pero su geografía cambia constantemente y está en continua metamorfosis. Conforme va integrando nuevas ideas, productos, productores, etc., ese paraíso, que no está sujeto a límites geográficos o políticos, sino al filtro de la imaginación, el sentido común y el respeto por la naturaleza, crece o merma.
Carlos Tristancho es el “alcaide” de País de Quercus, un territorio que no encontrarás en ningún mapa y que pretende crear una red de relaciones entre los productores agropecuarios y el consumidor final, saltándose intermediarios poco deseables.
Con base “espiritual” en Extremadura y abierto al mundo a través de la red, su proyecto controla y garantiza la calidad del producto en todos los puntos del recorrido, desde su origen hasta su llegada a la mesa: quesos, embutidos y productos ibéricos de calidad inimaginable, vinos, aceites de oliva o cualquier golosina de gran calidad conforman la “toponimia” de este país en el que a muchos nos gustaría echar raíces y pacer como vacas.
Si algún día se encuentran con Tristancho, miren con atención sus ojos y contemplen una ventana abierta a la dehesa, con sus guarros, toros bravos, encinas y olivares.
¿Un placer compartido?
La dehesa.
¿Un placer de tu niñez?
Ir a las 5 de la mañana con mi tío a las fincas, a los pesos de los cochinos. En alguna ocasión, aquella noche había pasado una manada de lobos o cimarrones y había diezmado la piara. Aquello me excitaba sobremanera, siempre fui un depredador de cerdos.
¿Un olor placentero?
El primer día del año que huele a verano, enebro, paja mojada , jara, el de mi mujer ……..
¿Un placer egoísta?
No hay onanismo sin egoísmo ….. o quizás sí …..
¿Un placer para tu oído?
El canto del carabo, el de una bandada de abejarucos, Pink Floid , K.K., la música del placer …….
¿Un placer para tus ojos?
Estaría horas mirando el fuego de la chimenea, pero son infinitos los placeres que le ofrece la vida a un voyeur empedernido como yo .
¿Un placer carnal?
Mirar como se besan dos mujeres que se deseen.
¿Un placer desconocido?
Ser emperador romano y echar a los leones a los políticos corruptos e inútiles y a los especuladores financieros.
¿Un placer del gusto?
A la hora de la siesta del burro (o del carnero ), sobre un trozo de buen pan caliente , abrir y esparramar un colgadero de chorizo de un cochino de 6 arrobas de bellota , encima ponerle un puñado de berros recién cogidos del arroyo, con un chorrito de aceite de oliva y acompañar este bocado con vasito de vino de pitarra de Salvatierra o bien marear una ostra con la lengua y luego empujarla cuerpo adentro con un trago de salón… ¡Oh!, son infinitas las perversiones que anhela mi paladar .
¿Un placer anacrónico?
En la edad media haber sido en lugar de un señor feudal uno gastro-sexual y haberme dedicado a elaborar sublimes y pantagruélicos banquetes .
¿Un placer que no cueste dinero?
Mirar a mi mujer.
¿Un placer del que avergonzarte?
Ninguno. Bueno, sí, muchos de los que se avergonzaría casi todo el mundo.
¿Un placer fuera de tu alcance?
Sobre todo los desconocidos. Enseñadme .
¿Un placer irrenunciable?
Comer y beber alimentos, brebajes, cuerpos e ideas… Nutrir mi mente y mi alma me produce un placer muy especial.
¿Un placer sobreestimado?
Hacer turismo o almacenar dinero.
¿Un placer golfo y confesable?
Masturbarse delante de la chimenea, sintiendo el calor y las sombras que provoca el fuego en tu cuerpo.
¿Quién es Carlos D. Tristancho , según yo ?
Pretendo ser un humanista amoral, de ética impecable, que un día siendo niño descubrió la dehesa y un poco más tarde la naturaleza femenina, desde entonces en torno a ellas gira mi vida. Todo lo demás que he hecho: las empresas , el teatro , el cine , los hoteles , etc. , no es otra cosa que el paisaje de fondo de esta historia, entre dos grandes pasiones .
Me gusta inventar y contar historias, por eso mi próximo proyecto es construir un “ balneario del alma”, un lugar donde te darán masajes por dentro, como te lo da un buen vino o una buena tertulia junto al fuego. Por último, creo que este cuestionario es una putada para un hedonista como yo, porque cada pregunta me sugiere una novela. !Salud y fortuna para la gente honesta y glotona!, los demás ya tienen o una u otra. Un fuerte abrazo para todos.







Pues no lo conocía, ni al tipo ni al proyecto, pero ambos parecen geniales.
Conocí a Carlor en Andalucía Sabor y me parece una persona muy interesante, con mucho que decir. Seguro que en la edad media habría sido trobador, cunetacuentos.
Las grandes personas sólo pueden hacer grandes proyectos…